Hoy se celebra el día internacional del niño por nacer; en este día, los medios de comunicación masivos (la televisión principalmente) NO se expresan. Se callan, no hablan. Si fuera el día intenacional de la mujer o de los trabajadores, nos bombardearían con su demagogia, y su sarta de mentiras pero hoy es día de "fachos", según ellos. ¡En fin! He aquí el discurso del Príncipe Nicus, nuestro Presidente:
"Viernes 25 de marzo de 2011.
Día internacional del feto
Por Nicus.
Hoy 25 de marzo—día de San Dimas el buen ladrón y la Anunciación de María—del año de Nuestro Señor 2011, se celebra otro día más del feto y el embrión, es decir del niño que aún no ha nacido, tan querido por la mayoría de la gente, pero tan despreciado y reducido a la simple consideración de “tejido”, “cosa” o “animal salvaje” por los abortistas. ¿Quiénes son los abortistas? ¡Gente atroz sin duda!, ya que el aborto inducido es un asesinato atroz, y tanto la “madre” (mujerzuela abortista) que asesina a su hijo, como su “pareja” que la induce a abortar, como el “médico” que ejerce tal acto aberrante de homicidio sangriento, son todos unos rotundos ASESINOS. Y el quinto Mandamiento nos enseña claramente, que NO debemos matar; este gran Mandamiento no debe ser malinterpretado, pues cuando Dios nos prohíbe matar, obviamente se refiere a no matar seres humanos inocentes; no dice que no podamos matar microorganismos (cosa que hace nuestro sistema inmunológico para defendernos), ni dice que no podemos matar plantas y animales para comer, no nos impide la caza, no nos impide la pesca, no nos impide el toreo, ni tampoco nos impide matar seres humanos en ciertas circunstancias, como:
1. En la guerra justa.
2. En la legítima defensa.
3. O en la justa aplicación de la pena de muerte.
Yo no digo que estoy a favor de la pena de muerte, pero prefiero mil veces que se mate a un homicida malvado que causó mucho daño y dolor—después de un juicio justo y el debido proceso—antes que se asesine a sangre fría a un inocente que no tiene más pecado que el original. ¿No es acaso mucho peor matar a un inocente feto, que a un malvado delincuente? Cualquier persona lógica no dudaría en responder que sí, pero infelizmente vivimos en el mundo del revés, en donde: ir a la guerra para defender a Dios, la Patria y al Rey está mal, pero si es por petróleo, está bien; perseguir a los “homosexuales”—o mejor dicho, sodomitas—está mal, pero legalizarles “uniones concubinarias” o “matrimonios”, o ¡peor aún!, permitir que “adopten” niños (para violarlos obviamente) está bien; consumir alcohol está mal (¡y lo digo yo que soy abstemio!), pero marihuana está bien (¡lo perfecto para la izquierda!); matar a un toro, un bichito o una plantita está mal, pero matar a un bebito inocente que ni siquiera nació, ¡eso está perfecto! Lo mismo que con los pacientes terminales, que los matan para “terminar con su sufrimiento”.
Hoy 25 de marzo, se celebra este importantísimo día en defensa de la vida humana de los inocentes, porque es el día de la Anunciación de María, es decir que se festeja cuando el arcángel Gabriel le anuncia a ella que va a ser la Madre de Dios. Y todos los católicos—sin excepción—somos rotundamente anti-abortistas, porque el aborto es una atrocidad y punto. NO hay lugar para la discusión. NO importa tu opinión, ni la mía, sólo importa la vida de un inocente. ¿Qué importa si equis persona está a favor del aborto por hache o por ve? ¡No interesa en lo más mínimo! A Dios no le interesa tus estúpidas excusas, abortista, cállate y obedece a Dios. ¡Basta de infamia! ¡Paremos con el genocidio! ¡NO más abortos bajo circunstancia alguna!
Basta ya de tanta demagogia, basta de las típicas excusas de “y si sale Down”, “pero un hombre me violó”, “soy demasiado pobre”, etcétera, etcétera, etcétera: ¡NO importa! NADA justifica el aborto. Y es inmoral que un Estado permita la legalización del aborto en “ciertas circunstancias” (como el nuestro lamentablemente lo permite), es una mentira, un cuento chino (y con esto inauguro mi sección de “cuentos chinos” en este blog), que “al legalizar los abortos se disminuirá la cantidad de abortos”. En todos los países en los cuales el aborto es legal, el mismo ha aumentado exponencialmente. Todo lo que estoy expresando aquí es una sarta de obviedades, pero en un mundo cloroformizado, narcotizado, adormecido como éste, debemos hacer ruido para despertarlos, como un irritante despertador que suena por la mañana y lo hace a uno levantarse rápidamente, ya que el mismo se encuentra en una habitación contigua a la que uno duerme…
Y al expresar todo esto, las feministas me van a venir con su típico “ñe ñe ñe”, pero eso a mí no me importa: ¡Abran los ojos! La mujer verdadera es madre, no ramera abortista, pues la mujer que aborta—ejerza o no la prostitución—es una ramera. De ahí que el feminismo es lo peor que hay, tanto para la mujer como para el niño y también para el hombre honesto (no para el jodedor, es decir el judeo-masón que lucra con el sistema global liberal-marxista-fascista-feminista-maricón, anti-vida y opresor); y junto con el feminismo está, por supuesto, la trampa de los “métodos anticonceptivos” artificiales como: el Diu abortivo, la pastilla del día después abortiva, las pastillas de los días de antes (que hacen cualquier cosa con el ciclo reproductor femenino, además de ser inmorales) y el inmoral tan extendido e idolatrado preservativo masculino o condón: ¡uno de los inventos más inmorales de toda la historia! Todos esos “métodos anticonceptivos” son artificiales, inmorales, anti-naturales y aberrantes; y no lo digo yo—que no sé nada de eso por experiencia propia—sino que lo dice el Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica. Todos esos aberrantes “métodos” se enmarcan dentro de lo que se conoce como “ideología de género”, que es un pensamiento izquierdista aberrante y antinatural, basado en una irracional igualdad, que dice que el hombre es igual a la mujer. ¡Cómo que va a ser igual! ¡Acaso no tenéis ojos, ustedes los que dicen semejanza barbaridad!
Esa clase de irracionalidad—de la cual nuestra sociedad actual está impregnada hasta niveles nauseabundos—es la que lleva a las personas a enceguecerse con el aborto, colocándolo como un especial “derecho” de la “mujer”. Para los feministas los derechos de la mujer serían, sin ser exhaustivo: “si el hombre usa el pelo corto, la mujer tiene que usar el pelo corto”, “si el hombre usa pantalón, la mujer tiene que usar pantalón”, “si el hombre trabaja fuera del hogar, la mujer tiene que trabajar fuera del hogar”, y por supuesto, la “mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo” (o sea a matar a su HIJO, que es un feto inocente totalmente dependiente de su MADRE y que NO es parte del cuerpo de ella; y cabe aclarar aquí además: ¿desde cuándo las personas—hombre o mujer—tienen “derecho” a decidir sobre su cuerpo? ¡No!, tu cuerpo es creación de Dios y sólo Él decide), y también habría que agregarle: si el hombre se tira de un puente, la mujer también tiene derecho a tirarse de un puente; con ese razonamiento fue que algunas mujeres comenzaron a fumar, como sus maridos, como si eso fuera algo muy bueno. Lo mismo que en el adulterio, que es un acto impuro; en lugar de pedir la anulación matrimonial (no el divorcio que es otra joda), las feministas decidieron también cometer adulterio. En fin, ¡igualdad al extremo!, ¡igualdades absurdas!
Y apoyando a las feministas—muchas de ellas lesbianas—están los maricones, los travestis, los pederastas, los comunistas, los anarquistas y toda la misma basura de siempre. Y por detrás de todo eso, ¿quién está? Adivinen…. ¡La ONU con su OMS!, y con sus “derechos humanos”, “derechos de la mujer”, “derechos del niño” (¡qué contradicción!); quien a su vez está controlada por la judeo-masonería, por el Bilderberg y los Iluminati, que son la cumbre del poder malévolo que casi domina la totalidad del mundo. Los objetivos de ellos son: DESTRUIR la familia (para eso necesitan del aborto, la eutanasia, el divorcio, la unión concubinaria, el “matrimonio” homosexual, el feminismo, la anti-concepción, la pornografía, etcétera, etcétera, etcétera), para así destruir las naciones occidentales y cristianas; de paso destruir la raza blanca que tanto odian con el aborto (porque el aborto afecta en su mayoría a blancos; sólo basta con fijarse los países que tienen legalizado el aborto para darse cuenta) y la mestización (algo que es racista, desde el punto de vista negativo, porque destruye las razas). De esa forma, siguiendo sus Protocolos, es que finalmente los sionistas lograrán afirmar su reinado sobre la Tierra y con ellos el Reinado de Satanás; ¡pero no lo lograrán, porque Nuestro Señor Jesucristo va a regresar! ¡SÍ A LA VIDA! ¡NO AL ABORTO! ¡VIVA LA VIRGEN MARÍA! ¡Y SU HIJO VIVA CRISTO REY!"
Muy bien!!! NO AL ABORTO.
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