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jueves, 31 de marzo de 2011

Ante la inminente beatificación de Juan Pablo II: reservas

Lunes 28 de marzo de 2011

RESERVAS ANTE LA INMINENTE BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II.

Sacado de: Apostolado Eucarístico.


Artículo aparecido en la revista The Remnant. Léase el original aquí.

EN LA FIESTA DE SAN BENITO

La beatificación inminente del Papa Juan Pablo II el 01 de mayo 2011 ha suscitado gran preocupación entre los no pocos católicos de todo el mundo, que están preocupados por el estado de la Iglesia y los escándalos que la han afectado en los últimos años- escándalos que llevaron al futuro Benedicto XVI a exclamar el Viernes Santo de 2005: “¡¿Cuánta suciedad hay en la Iglesia, incluso entre aquellos que, en el sacerdocio, deberían estar completamente entregados a Él”. Expresamos en este medio nuestra propia preocupación de acuerdo con la ley de la Iglesia, que dispone lo siguiente: Según los conocimientos, competencia y posición de que gozan, los fieles tienen el derecho e incluso a veces el deber de manifestar a los Pastores su opinión sobre cuestiones que pertenecen al bien de la Iglesia, y también tienen derecho a hacer conocer su opinión a los demás fieles cristianos , con el debido respeto a la integridad de la fe y la moral y a la reverencia hacia sus pastores, y con la consideración por el bien común y la dignidad de las personas. CIC [(1983), Can. 212, § 3.] Estamos obligados en conciencia a procurar el bien común de la Iglesia expresando nuestras reservas sobre esta beatificación. Lo hacemos por los siguientes motivos, entre otros que podríamos poner de manifiesto.

LA VERDADERA CUESTIÓN

Destacamos en primer lugar que no presentamos estas consideraciones como alegación contra de la piedad personal o integridad de Juan Pablo II, que debe presumirse. La cuestión no es la piedad personal o la integridad como tal , sino más bien si hay base, objetivamente hablando, para afirmar que Juan Pablo II mostró virtud heroica en el ejercicio de su alto cargo como Papa tal como debería resplandecer con santidad ejemplar para todos sus sucesores. La Iglesia siempre ha reconocido que la virtud heroica que se requiere en una beatificación está inextricablemente ligada a la heroicidad con que el candidato haya desempeñado los deberes de estado en su vida . Como el Papa Benedicto XIV (1675-1758) explicó en su magisterio sobre las beatificaciones, la práctica heroica del deber implica actos que por muy difíciles y “por encima de la capacidad del hombre corriente” que sean, se llevan a cabo con prontitud y facilidad, “con una santa alegría” y “con bastante frecuencia”, “cuando la ocasión de hacerlo se presenta.” [Cfr.. servorum Dei De beatificatione, Bk. III, cap. 21 en Reginald Garrigou-Lagrange , Las tres edades de la vida interior , vol. 2, p. 443]. Supongamos que un padre de familia numerosa fuera candidato a la beatificación. Difícilmente se podría esperar que su causa avanzara si se diera el caso de que, por más piadoso que fuera, fracasara en cuanto a exigir disciplina y al impartir una formación adecuada a sus hijos, quienes habitualmente le desobedecían viviendo desordenadamente en el hogar, incluso abiertamente opuestos a las obligaciones de la religión, o si, ocupado en sus oraciones y ejercicios espirituales, se olvidara de proporcionar el sustento diligente de su familia permitiendo que su familia cayera en el caos. Cuando el candidato a la beatificación es un Papa -el Santo Padre de la Iglesia universal-la cuestión no es simplemente su personal piedad y santidad, sino también el cuidado de la gran familia de la fe que Dios le ha confiado, para lo cual le ha otorgado gracias de estado- como Papa- extraordinarias. Esta es la verdadera pregunta: ¿Juan Pablo II ha desempeñado heroicamente sus funciones como Sumo Pontífice como lo hicieron sus santos predecesores: oponiéndose al error, defendiendo al rebaño con prontitud y valor de la manada de lobos rapaces que lo dispersan, y protegiendo la integridad de la doctrina de la Iglesia y el culto sagrado? Tememos que en las circunstancias que rodean esta “vía rápida” de beatificación, la verdadera cuestión no ha recibido la consideración cuidadosa y sin prisas que se merece.



INDEBIDA PRESIÓN POPULAR

Nos preocupa entre otras cosas la indecorosa presión de la “demanda popular” de esta beatificación como se evidencia por el lema “Santo Súbito” – “¡Santo ya!” Precisamente para evitar la influencia del sentimiento popular efímero, y permitir la perspectiva de un juicio histórico sobrio, la ley de la Iglesia sabiamente establece un período de cinco años de espera antes de que comience un proceso de beatificación. Sin embargo, en este caso, se ha prescindido de dicho plazo de prudente espera. Así, un proceso que apenas se ha iniciado, ahora ya está casi en su final, como si se fuera a dar satisfacción inmediata a la voluntad popular, aun cuando no fuera esa la intención. Somos conscientes del papel de la aclamación popular, incluso en la canonización de los santos, en casos excepcionales. El papa San Gregorio Magno, por ejemplo, fue canonizado por aclamación popular casi inmediatamente después de su muerte. Pero ese Romano Pontífice, de importancia excepcional, era nada menos que el constructor de la civilización cristiana, por medio de la cual se establecieron los fundamentos espirituales y organizativos de la Iglesia y de la cristiandad, que perduraron a través de los siglos. Del mismo modo, el Papa San Nicolás I, el último de los Papas que la Iglesia ha denominado “Grandes”, fue fundamental en la reforma de la Iglesia durante la gran crisis de fe y disciplina, que afectó sobre todo a la alta jerarquía, a cuyos miembros corruptos se opuso sin temor, y está considerado como un verdadero salvador de la civilización cristiana en un momento en que su supervivencia estaba en duda. Además, la aclamación popular de los beatos y los santos pertenece a un momento histórico en que el pueblo era mayoritariamente fiel y sumiso a la Iglesia. Debemos preguntarnos: ¿Qué valor tiene la demanda popular de esta beatificación en una época en que la gran mayoría de los católicos lo son simplemente nominalmente y llegan a rechazar cualquier doctrina de la fe y la moral que consideren inaceptable, sobre todo, la enseñanza infalible del Magisterio sobre el matrimonio y la procreación?


UNA HERENCIA PREOCUPANTE

Con toda franqueza nos vemos obligados a observar a modo de comparación que, visto el estado en que dejó a la Iglesia, el pontificado de Juan Pablo II, objetivamente, no justifica la beatificación por aclamación popular, y mucho menos la canonización inmediata que pedía la multitud. Una evaluación honesta de los hechos obliga a la conclusión de que el pontificado de Juan Pablo II se caracterizó, no por la renovación y restauración que se vio durante los pontificados de sus eminentes predecesores, sino más bien, como lo calificó el Cardenal Ratzinger con la conocida frase [cf. L'Osservatore Romano , 9 de noviembre de 1984], por” una aceleración del ‘ proceso continuo de deterioro’ sobre todo en los países occidentales de tradición cristiana de Europa, las Américas y el Pacífico”. Esta realidad objetiva es más evidente cuando se tiene en cuenta que el difunto Papa, muy cerca del final de su pontificado, lamentó la “apostasía silenciosa” de la antaño Europa cristiana. [Cf. Ecclesia in Europa (2003), n. 9.]. Por otra parte, su sucesor, desde entonces ha venido denunciando públicamente el “proceso de secularización” que “ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y de pertenencia a la Iglesia.” Por todo lo cual, el Papa Benedicto XVI anunció la creación de un nuevo pontificio consejo cuya tarea específica será “ promover una renovada evangelización en los países donde el anuncio de la fe ya se oyó… pero que ahora padece una progresiva secularización de la sociedad y una especie de «eclipse del sentido de Dios” [cf. Vísperas Homilía, 28 de junio de 2010]. La penetración de la ‘apostasía silenciosa ‘ en el elemento humano de la propia Iglesia” resulta cada vez más evidente a partir del Concilio Vaticano II. Antes del Concilio, el mundo entero estaba en decadencia precipitada, como Papa tras Papa habían advertido, pero dentro de la comunidad de la Iglesia la fe era todavía fuerte, la liturgia estaba intacta, las vocaciones eran abundantes, y las familias eran numerosas, hasta la “ apertura al mundo ” preconizada por el Concilio. Parte del diagnóstico de la aparición repentina de la crisis eclesial posconciliar sin precedentes fue propuesta por el actual Romano Pontífice, cuando escribió como Cardenal en la mitad de los 27 años de largo pontificado de su predecesor: “ Estoy convencido de que la crisis eclesial en la que nos encontramos hoy depende en gran parte de la decadencia de la liturgia … ” [ La Mia Vita (1997), p. 113: "Sono convinto che la crisi ecclesiale en cui oggi ci troviamo dipende en Gran instancia de parte dal crollo della Liturgia ..."] No hace falta demostrar que un “colapso de la liturgia” es algo que la Iglesia absolutamente nunca había presenciado antes del Concilio Vaticano II, y llegó por las “ reformas ” emprendidas en su nombre. Sólo quince años después del Concilio, durante el segundo año de su pontificado, Juan Pablo II pidió públicamente perdón por “la pérdida repentina y dramática de la fe y reverencias eucarísticas desde de la “reforma litúrgica”, aprobado por Pablo VI: “Me gustaría pedir perdón en nombre propio y en nombre de todos vosotros, queridos y venerados hermanos en el Episcopado-por todo lo que, por cualquier motivo, como consecuencia de debilidades humanas, impaciencias, o negligencias, y también por la errónea aplicación, a veces parcial o con prejuicios, de las directivas del Concilio Vaticano Segundo, puede haber causado escándalo y perturbación sobre la interpretación de la doctrina y la veneración de este gran sacramento . Y le pido al Señor Jesús que en el futuro podamos evitar en nuestra manera de afrontar este misterio sagrado, el que nada pueda debilitar o desorientar en cualquier manera el sentido de reverencia y amor que existe en nuestro pueblo fiel.” [ Dominicae Cenae (1980), n. 12] Pero esta sorprendente petición de perdón de Juan Pablo II nunca fue seguida por una acción decisiva para detener la decadencia continua de la liturgia en los siguientes veinticinco años de su reinado. Muy por el contrario, en 1988, en el veinticinco aniversario, de la Sacrosanctum Concilium , el Papa elogió las “ reformas como el fruto más visible de todo el trabajo del Concilio”, señalando que para “muchas personas el mensaje del Concilio Vaticano II ha sido percibido ante todo mediante la reforma litúrgica. En cuanto a la evidente caída libre de la liturgia, sin embargo, el Papa se limitó a notar los diversos abusos que se producen “en ocasiones “, al tiempo que insiste no obstante, en que “la gran mayoría de los pastores y el pueblo cristiano han aceptado la reforma litúrgica, con un espíritu de la obediencia y gozoso fervor. “[ Vicesimus Quinto Anu s (1988), n. 12.] Sin embargo hoy en día, la mayoría del pueblo cristiano ni siquiera cree en la presencia real de Cristo en la Sagrada Eucaristía, que reciben en la mano de las manos no consagradas de los ministros laicos, como si se tratara de una simple oblea de pan, que es exactamente como lo tratan. Por otra parte, observando una obediencia selectiva casi universal al Magisterio, la práctica de la anticoncepción se ha generalizado entre los católicos, cuyo punto de vista sobre la anticoncepción no es muy distinto al de los protestantes, según innumerables encuestas. Esto también se evidencia por la caída en picada de la bajísima tasa de natalidad de las poblaciones católicas del mundo occidental, en el que ni siquiera existe una natalidad suficiente para el reemplazo demográfico. Por eso el mismo Juan Pablo señaló el “temor generalizado de dar vida a nuevos niños” en medio de la “apostasía silenciosa” como denunció en Ecclesia in Europa. De hecho, no puede negarse que la mayor tasa de nacimientos en el mundo católico se ve entre “tradicionalistas” que no toman parte en la liturgia reformada o que, no habiendo otra alternativa, la sufren comoquiera, menos con “gozoso fervor”. Por otra parte, es evidente que Juan Pablo II contribuyó a la caída litúrgica por sus propios actos. Por primera vez en su historia la Iglesia fue testigo durante su pontificado de la novedad escandalosa de las “monaguillas “, sobre la que el Papa revocó su decisión previa con la prohibición de la innovación como incompatible con la tradición bimilenaria de la Iglesia. También sucedieron las “inculturadas” liturgias papales que incluían música de rock y elementos francamente paganos, tales como espectáculos impactantes como la mujer de pechos desnudos leyendo las lecturas bíblicas en Nueva Guinea, danzantes aztecas con plumas, girando y agitando sonajas en un “ rito de purificación “ en México y la “ ceremonia fumando” como sustitución de los prescritos ritos penitenciales en Australia. La excusa de que el Papa no sabía nada de estas aberraciones litúrgicas de antemano es desmentida como algo de su propia elección al mantener al autor y orquestador de todo ello: Piero Marini, quien se desempeñó como Maestro de ceremonias de las celebraciones de la Liturgia Pontifical de Juan Pablo por casi veinte años, pese a las protestas en todo el mundo en contra de los abusos realmente grotescos de la liturgia romana. Marini fue finalmente, gracias a Dios, sustituido por el Papa Benedicto XVI en 2007. La honradez obliga admitir que si los grandes papas preconciliares hubieran sido testigos de estas liturgias papales de Juan Pablo II, o incluso el estado general del Rito Romano a lo largo de su pontificado, habrían reaccionado con una mezcla de indignación e incredulidad aterrorizada. Pero no sólo la liturgia estaba en un estado de colapso a finales del último pontificado. Como señalamos al principio de esta Declaración, el Viernes Santo de 2005, justo antes de subir a la silla de san Pedro, el Cardenal Ratzinger dijo: “¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia, incluso entre aquellos que, en el sacerdocio, deberían estar completamente entregados a El ¡ “[cf. "Homilía para la misa del Viernes Santo", 2005]. La “suciedad” a la que el Cardenal se refería era por supuesto el increíble número de escándalos sexuales que involucraban actos atroces por parte de sacerdotes católicos que saltaban a la luz pública en las naciones de todo el mundo- cosecha de décadas de “renovación conciliar” en los seminarios.



En lugar de sancionar a los obispos que fomentaron esta suciedad en sus seminarios, que la encubrieron trasladando a los depredadores sexuales de un lugar a otro, causando luego la quiebra de sus diócesis mediante el pago de las condenas civiles, Juan Pablo II, fue siempre refugio seguro para muchos de los prelados más notoriamente negligentes. Tal vez, el ejemplo más notable es el cardenal Bernard Law (ver foto). Obligado a declarar ante un gran jurado sobre su negligencia al no hacer frente a la depredación homosexual desenfrenada de jóvenes por parte de sacerdotes en la Arquidiócesis de Boston, que resultó en $ 100 millones en los pagos a más de 500 víctimas, el “castigo” del Papa, después de su renuncia como arzobispo, fue el llevarlo a Roma y premiarlo con una de las cuatro basílicas patriarcales de la ciudad para que la presidiera como Arcipreste. ¿Y lo del arzobispo Weakland, conocido disidente teológico que admitió en una declaración que él deliberadamente hizo regresar a depredadores homosexuales a la Arquidiócesis de Milwaukee al ministerio sacerdotal activo sin previo aviso a los feligreses y sin notificar a la policía sus delitos? Después de haber llevado a la Arquidiócesis a la bancarrota a causa de los procesos civiles resultantes, Weakland puso fin a su larga carrera socavando la integridad de la fe y la moral – mediante una publicidad servil-sólo después de conocerse la sustración hecha por él mismo de $ 450,000 de los fondos de la arquidiócesis para pagar a un hombre con quien había tenido una relación homosexual. Juan Pablo II permitió a este obispo- lobo rapaz- que se retirara con la plena dignidad de su alto cargo en la Iglesia, después de que una editorial protestante, publicara sus memorias: “Un peregrino en una Iglesia Peregrina. Memorias de un arzobispo católico” Un recesionista admirador escribió que el libro “ retrata a un hombre imbuido de los valores del Concilio Vaticano II [que] tuvo el coraje de llevar adelante tanto como abad primado benedictino como siendo arzobispo de Milwauk”.

La “suciedad” que afectó a la Iglesia durante el último pontificado incluye la larga historia de depredación sexual por el padre Marcial Maciel Degollado (bendecido por el Papa Juan Pablo II en la foto de la izquierda), fundador de los “Legionarios de Cristo,” supuestamente el ejemplo mismo de la “renovación en acción”. Juan Pablo II se negó a iniciar cualquier investigación sobre la conducta de Maciel, a pesar de la creciente evidencia de crímenes abominables que, gracias a la publicidad en todo el mundo, son ahora los más famosos jamás cometidos por un clérigo católico. Sin haber atendido a los cargos canónicos- ampliamente conocidos- contra Maciel presentados durante largo tiempo por ocho de los seminaristas Legionarios de Cristo de los que había abusado sexualmente, Juan Pablo generosamente lo honró en una ceremonia pública en el Vaticano en noviembre de 2004. Días más tarde, sin embargo, el entonces Cardenal Ratzinger “tomó a su cargo el autorizar una investigación de Maciel” [Jason Berry, " el dinero allanó el camino para la influencia de Maciel en el Vaticano, " National Catholic Reporter , 6 de abril de 2010]. Juan Pablo tuvo que morir literalmente antes de que Maciel pudiera ser sancionado. Maciel fue retirado finalmente del ministerio activo y fue recluido en un monasterio casi inmediatamente después de que el cardenal Ratzinger se convirtiera en el Papa Benedicto XVI. Pero esto era sólo parte de un patrón descrito por un destacado comentarista católico: “Juan Pablo volaba a gran altura y dejó los escándalos que se extendían bajo sus pies al poco carismático Ratzinger para que los limpiara . Este patrón se aplica de lleno a otras cuestiones que el último Papa trató de evitar, como el envilecimiento de la liturgia católica, o el resurgimiento del Islam en la otrora Europa cristiana”. [Ross Douthat," El Papa mejora, " New York Times , abril de 11, 2010]. Otra razón para tener reservas en relación a esta beatificación es que a lo largo del largo pontificado de Juan Pablo II los fieles católicos quedaron desconcertados y escandalizados por numerosas declaraciones papales manifiestamente imprudentes y gestos tales de que la Iglesia nunca ha sido testigo en 2000 años. Para recordar sólo algunos de los ejemplos más conocidos: Las numerosas peticiones de perdón teológicamente discutibles por los presumibles pecados de los católicos de épocas anteriores de la historia de la Iglesia. Por supuesto, el mundo no vio el sin precedente mea culpa del Papa como una manifestación de la humildad de la Iglesia. Por el contrario, como era bastante predecible, se interpretó como la admisión de culpabilidad histórica de la Iglesia en todo tipo de delitos de lesa humanidad. Con la excepción de la aparentemente olvidada disculpa en Dominicae Cenae, sin embargo, no hubo disculpas por el fracaso catastrófico de los miembros vivos de la jerarquía en preservar la fe y la disciplina en medio de un “ proceso continuo de deterioro” y “apostasía silenciosa” .



LAS REUNIONES DE ASÍS DE OCTUBRE 1986 Y ENERO DE 2002

En Asís del año 2002, Juan Pablo II ofreció un lugar en el convento de San Francisco a los practicantes de “las grandes religiones mundiales,” desde el animismo al zoroastrismo, para promulgar sus rituales de culto en ese sagrado santuario católico. En relación al énfasis puesto en” los lugares dispuestos “, declaró el Papa a un conjunto heterogéneo que incluía a los practicantes de vudú:” vamos a orar en diferentes formas, respetando mutuamente las tradiciones religiosas. “[cf. "Discurso de Su Santidad el Papa Juan Pablo II a los representantes de las Religiones del Mundo," 24 de enero de 2002, y lista de participantes, vatican.va]. La inevitable conmoción causada por el caso de Asís, especialmente cuando se filtró a través del prisma de los medios de comunicación seculares, fue que todas las religiones son más o menos agradable a Dios, tesis rechazada enérgicamente como falsa por el Papa Pío XI en su encíclica 1928 Mortalium Animos . ¿Por qué el Papa convocaría a todos los “representantes” en Asís para ofrecer sus “oraciones por la paz”? ¿Se puede honestamente negar que todos los papas preconciliares predecesores habrían condenado estos espectáculos? • El beso del Papa al Corán durante la visita de 1999 a Roma de un grupo de iraquíes cristianos y musulmanes El patriarca de rito caldeo católico de Irak elogió este acto como un “ gesto de respeto ” a una religión cuya esencia es la negación de la Trinidad y la Divinidad de Cristo y que en toda su historia está marcada por la persecución de cristianos, como vemos en este mismo momento en Irak y en las Repúblicas Islámicas del mundo árabe. El sorprendente signo de exclamación del 21 de marzo de 2000 en Tierra Santa: “ Que San Juan Bautista proteja el Islam y todo el pueblo de Jordania.. . “[cf. "Homilía del Papa en Tierra Santa,vatican.va.] ¿Qué explicación puede haber para esta oración sin precedentes pidiendo la protección a una religión en sí misma falsa (sin serlo sus seguidores en cuanto seres humanos) ¡durante un sermón del Papa en Tierra Santa - en el mismo lugar que fue liberado del Islam por la Primera Cruzada? La concesión de cruces pectorales – símbolos de la autoridad episcopal – a George Carey y Rowan Williams. Estos así llamados arzobispos anglicanos de Canterbury, cuyas ordenaciones sacerdotales y episcopales se descartó definitivamente como inválidas por el papa León XIII en 1896 , en Curae Apostolicae, y que ni siquiera se adhieren a las enseñanzas de la Iglesia católica sobre asuntos de moralidad básica arraigada en la ley divina y la + natural. [Cf. John Allen, " Las acciones hablan más fuerte del Papa, " Registro Nacional Católica, 8 de noviembre de 2002] • Participación activa de Juan Pablo Papa en el culto pagano en un “bosque sagrado” en Togo. El propio periódico del Papa informó de cómo a su llegada a este lugar “, un brujo comenzó a invocar a los espíritus:” Poder de agua, te invoco. Antepasados, os invoco”. Después de esta invocación de los “espíritus”, se presentó al Papa “con un recipiente lleno de agua y harina. En primer lugar hizo una leve reverencia y luego dispersó la mezcla en todas direcciones. Por la mañana había realizado la misma acción antes de la Misa. El rito pagano [!] significa que el que recibe el agua, símbolo de la prosperidad, la comparte con sus padres echándola en el suelo”. [L'Osservatore Romano , italiano ed., 11 de agosto de 1985, p. 5]. Poco después de su regreso a Roma, el Papa expresó su satisfacción por su pública participación en la oración y el ritual animista: “La reunión de oración en el santuario del lago Togo fue especialmente impactante. Allí recé por primera vez con animistas. “[ La Croix , 23 de agosto de 1985]. Uno podría pensar que este acción, no sólo sin arrepentimiento sino públicamente alardeada, -debería ser razón suficiente para poner fin a la causa de canonización de Juan Pablo. Porque el Papa reconoció públicamente, que “oró. . . con animistas -. “Y ese tipo de acción formal y la participación directa en el culto pagano – es algo que la Iglesia siempre ha considerado objetivamente gravemente pecaminosa. Como el Catecismo de la Iglesia Católica enseña, la idolatría pagana no se produce sólo cuando el hombre adora a falsos dioses o ídolos, como tales, sino también cuando “honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios, ya se trate de dioses o demonios (por ejemplo, el satanismo ), el poder, el placer, la raza, los ancestros … La idolatría rechaza el único Señorío de Dios, por lo que es incompatible con la comunión con Dios. “[CCC § 2113]. • Pero esto fue sólo el incidente más discutible entre otros muchos similares durante el pontificado de Juan Pablo. Es interesante observar el veredicto póstumo de la Iglesia contra el Papa del siglo I , Liberio, primer obispo de Roma en no ser declarado santo. Liberio había ganado esta dudosa distinción debido a que-en el exilio y bajo una gran presión del emperador aprobó una declaración ambigua doctrinal favorable al arrianismo y luego excomulgó a Atanasio, el campeón de la ortodoxia trinitaria. A pesar de que después de su liberación y regreso a Roma, inmediatamente se retractó de estas acciones lamentables y se confirmó su ortodoxia durante el resto de su pontificado, se le negó la canonización. El servicio “ecuménico” de vísperas en la Basílica de San Pedro, corazón de la Iglesia visible, en el que el Papa accedió a orar junto con “obispos” Luteranos “, incluyendo mujeres, que dicen ser los sucesores de los Apóstoles. Este espectáculo, por supuesto, invitó preguntarse sobre si el Papa estaba socavando su propia enseñanza contra la ordenación de las mujeres. [Cf. Allen, loc. cit.] En suma, por cualquier evaluación objetiva de los hechos, Juan Pablo II presidió y dejó tras de sí una Iglesia que se mantuvo en estado de crisis después de la crisis que estalló inmediatamente después del Concilio Vaticano II. Es cierto que su pontificado incluye decididamente algunos logros positivos, incluida la admirable defensa de la vida humana ante la creciente “ cultura de la muerte ,” la enseñanza valiosa en varias encíclicas sociales de peso, un pronunciamiento infalible contra cualquier posibilidad de la ordenación de las mujeres , y el motu proprio ( Ecclesia Dei ) que por lo menos sienta las bases para la “ liberación” de la misa tradicional en latín por el Papa Benedicto XVI. Tampoco nos referimos al tema de la piedad personal y espíritu de oración que eran evidentes para aquellos que lo conocieron, y que se reconoció al principio de esta Declaración. Sin embargo, difícilmente se puede negar que todos los predecesores de Juan Pablo II se habrían sorprendido y consternado por la desobediencia tristemente generalizada, la disensión doctrinal, la decadencia litúrgica, los escándalos morales, y la disminución de la asistencia a misa que se prolongó hasta el final de su pontificado – problemas agravados por nombramientos episcopales con frecuencia dudosos y por las tan cuestionables palabras papales y los hechos que hemos recordado más arriba. Incluso el reformista Pablo VI, cuyas iniciativas ecuménicas e interreligiosas eran mucho más cautas que las de Juan Pablo II, se habría horrorizado por el estado de la Iglesia al final del largo reinado de Juan Pablo II. Y fue el propio Papa Pablo el que describió la debacle posconciliar ya en desarrollo con algunas de las palabras más impactantes jamás pronunciadas por un Romano Pontífice: Por alguna fisura el humo de Satanás ha entrado en el templo de Dios: hay dudas, incertidumbres, problemas, intranquilidad. La duda ha entrado en nuestras conciencias, y ha entrado por las ventanas que se pretendía haber abierto a la luz . Este estado de incertidumbre reina también en la Iglesia. Se esperaba que después del Concilio habría un día de sol en la historia de la Iglesia. En su lugar, llegó un día de nubes, de tinieblas, de andar a tientas, de incertidumbre. ¿Cómo sucedió esto? Vamos a confiar Nuestros pensamientos: ha habido interferencia de un poder adverso su nombre es el diablo… [Pablo VI, Insegnamenti , Ed. Vaticana, vol. X, 1972, p. 707]



Al igual que Juan Pablo II después de él, sin embargo, PabloVI falló en tomar medidas efectivas para hacer frente a una debacle que el Papa, y sólo el Papa podría haber evitado, o al menos reducido considerablemente. Las devastadoras palabras del Papa Pablo reconociendo los hechos fueron citadas nada menos que por Monseñor Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, en su discurso a los sacerdotes europeos de la Fraternidad de San Pedro el 2 de julio de 2010 en Wigratzbad. Como Mons. Pozzo admitió en esa ocasión: “Por desgracia, los efectos que se enumeran por Pablo VI no han desaparecido. Una manera de pensar extraña ha entrado en el mundo católico, provocando confusión, seduciendo a muchas almas, y desorientando a los fieles. Hay un ‘espíritu de auto-demolición “que difunde el modernismo… “La crisis post-conciliar, señaló, implica una” ideología para-conciliar “, que” propone una vez más las ideas del modernismo, condenado en el comienzo del siglo XX por San Pío X “ Pero, ¿quién, si no el último Papa-y el anterior a él- tienen una parcial responsabilidad por la difusión en todo el mundo católico de esta ideología heterodoxa para-conciliar? Ciertamente, Juan Pablo II, al igual que Pablo VI, promulgó una serie de documentos magisteriales con doctrina tradicional contra esta heterodoxia. Pero la cuestión que tenemos ante nosotros es la siguiente: ¿Fue suficientemente fuerte y consistente su testimonio, para que se le pueda calificar como un heroico defensor de la fe ortodoxa y la moral? O más bien, con sus muchas novedades cuestionables de palabra y de obra – junto con sus omisiones y su falta de gobierno eclesiástico – ¿ no han tenido en conjunto el efecto de quitar con la mano izquierda la mayor parte de lo que dio con la derecha?. En este contexto, tomamos nota de la ironía suprema que, si bien una resurgente herejía modernista estaba causando el caos en toda la Iglesia, Juan Pablo II tuvo a bien anunciar personalmente la única excomunión de cinco personas durante sus veintisiete años como Papa: la del fallecido arzobispo Marcel Lefebvre y los cuatro obispos que consagró en 1988, para la Sociedad de San Pío X, cuya finalidad (se esté de acuerdo o no con su enfoque) fue precisamente para oponerse a la “ideología para-conciliar “, de la que habló Monseñor Pozzo , según el programa del santo Papa cuyo nombre lleva su asociación. (Nota: Juan Pablo no anunció personalmente la excomunión de Tissa Balasuriya, a quien que de todos modos le sería levantada la excomunión dentro del año.) Como todo el mundo sabe, a principios de 2009 el Papa Benedicto XVI revocó la excomunión de cuatro obispos de la Sociedad. Desde entonces, se ha observado que “puesto que estos cuatro obispos reconocen la primacía del Papa, jurídicamente tendrían que ser liberados de la excomunión …” [ Luce del Mondo , p. 43] Pero siempre habían reconocido la primacía papal, a diferencia de las legiones de los católicos-laicos, sacerdotes, monjas, teólogos, e incluso algunos obispos que efectivamente se negaron a reconocerla estando en desacuerdo con la mayoría de las enseñanzas básicas del Magisterio, mientras que el Vaticano no hizo nada o casi nada desde hace más de un cuarto de siglo. Así mismo, el desafortunado Pablo VI, en medio del montaje de “auto-demolición” de la Iglesia que él mismo denunció, reservó la más dura sanción a la Sociedad y al Arzobispo Lefebvre, a quien reprendió públicamente por su nombre y luego condenó con la suspensión de la ejercicio de las órdenes sagradas, mientras los rebeldes en teología y liturgia desbastaron la Iglesia impunemente en todo el mundo. Hoy en día muy pocos seriamente proponen la beatificación de Pablo VI, quien lamentó el desastre que él presidió, sin hacer nada al respecto. De hecho, no hubo un proceso de beatificación del Papa Pablo hasta que Juan Pablo lo inició a nivel diocesano en 1993. Nada se ha avanzado desde entonces, después de haber sido detenido en seco por cargos graves quizás no muy diferente de los sugeridos aquí. Y así debemos preguntarnos: ¿Por qué la prisa para beatificar a Juan Pablo II, dado que perseveró inquebrantable en el programa reformista imprudente de su predecesor, añadiendo una larga serie de novedades que ni siquiera el Papa Pablo, de semblante enormemente trágico, se hubiera atrevido a hacer? Por lo menos Pablo tuvo la franqueza de admitir que vio el humo de Satanás entrar en la Iglesia, no una “nueva primavera de vida cristiana como se anunció en el Gran Jubileo, si los cristianos fueran dóciles a la acción del Espíritu Santo” Tertio millennio adveniente (1994), n. 18]. En honor de la verdad hay que ser franco al afirmar la conclusión obvia: Ningún Papa beato en la historia de la Iglesia tiene un legado tan preocupante como el de Juan Pablo II, y tal vez ningún Papa en absoluto, aparte de Pablo VI.

UN MILAGRO DUDOSO

Por último, no podemos dejar de señalar que el único milagro en el que se sustenta la beatificación- la cura reportada de una monja francesa, la hermana Marie Simon-Pierre (ver foto), que se dijo sufría de la enfermedad de Parkinson-es cuestionable. Por un lado, el diagnóstico mismo de Parkinson deja lugar a dudas en ausencia de la prueba definitiva que la ciencia médica admite: la autopsia del cerebro. Hay otras enfermedades sujetas a la remisión espontánea que pueden parecer Parkinson. Por otra parte, el nexo entre la supuesta cura de la monja y una “noche de oraciones a Juan Pablo II” parece dudosa. ¿Las oraciones de esta monja excluyeron la invocación de cualquier a o de todos los santos reconocidos?


Compárese los dos milagros- fue el mismo Juan Pablo, el que redujo la exigencia a uno solamente -que Pío XII consideró suficiente para la beatificación de Pío X. El primero era una monja que tenía cáncer de huesos y fue curada instantáneamente después de que una reliquia de Pío X fuese colocado en el pecho. El segundo implicó a una monja cuyo cáncer desapareció cuando ella tocó una imagen con la reliquia de Pío. Ningún parecido existe entre la supuesta cura en este caso con la supuesta reliquia de Juan Pablo II. No se trata aquí de la autoridad de la enseñanza infalible de la Iglesia, la evaluación de este único milagro es un juicio médico sujeto a la posibilidad de error. Imagínese el daño a la credibilidad de la Iglesia si esta monja con el tiempo sufre un retorno de sus síntomas. De hecho, en marzo del año pasado el diario Rzeczpospolita, uno de los periódicos más respetados de Polonia, informó que se había producido un retorno de los síntomas y que uno de los dos asesores médicos habían expresado dudas sobre el supuesto milagro. Este informe llevó al ex jefe de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal José Saraiva Martins, a revelar a la prensa que “Podría ser que uno de los dos consultores médicos tal vez tenía algunas dudas. Y esto, por desgracia, se filtró. “Martins reveló además que” las dudas requieren mayor investigación . En tales casos, dijo, la Congregación pediría que entraran más médicos para ofrecer una opinión. “[Nicole Winfield, de Associated Press," Juan Pablo II 'milagro' más controlada, "28 de marzo de 2010] Un médico dudó del milagro, y cuando sus dudas se “filtraron”, de manera inesperada a otros médicos se introdujeron otros médicos y esto hace ¡menos de un año! ¿Realmente estamos ante el mismo tipo de curaciones indubitables reconocidos por Pío XII en la beatificación de Pío X?


CONSECUENCIAS PROBABLES DE ESTA BEATIFICACIÓN

Una vez más, la verdadera pregunta sobre esta beatificación no es si Juan Pablo II fue un hombre bueno o santo, sino más bien lo que significaría su beatificación para las masas que no distinguen entre beatificación y canonización. Esto significaría que la Iglesia tiene como santo, e incluso lo tiene entre los grandes Pontífices romanos, a un Papa cuyo gobierno de la Iglesia no puede resistir la menor comparación con los ejemplos de sus predecesores santos y beatos. Considérese a continuación al penúltimo de los Romanos Pontífices santos: San Pío V, un modelo de fortaleza en su reforma del clero, de acuerdo con los decretos del Concilio de Trento, por sus medidas severas contra la propagación del error en la Iglesia, y por su defensa de toda la cristiandad contra la amenaza del Islam ¡por quien Juan Pablo II imploró a San Juan Bautista su protección! Téngase en cuenta también al último Papa elevado a los altares: San Pío X, también recordado por su valiente gobierno de la Iglesia en la represión de la herejía modernista que, precisamente, estalló de nuevo después del Vaticano II, extendiéndose por todo el mundo católico durante el pontificado de Juan Pablo, como Monseñor Pozzo tan cándidamente observó hace tan sólo unos meses (pero sin que pareciera pensar que en ello tuviera responsabilidad el jefe de la Iglesia en esta catástrofe). ¿Podría esta beatificación, por lo tanto, incurrir en el riesgo de reducir la beatificación y canonización, al nivel de una muestra de la estima popular otorgada a una figura muy querida en la Iglesia, una especie de premio de la Academia eclesiástica? Aquí observamos que, en una de sus muchas innovaciones, Juan Pablo “racionalizó ” el proceso para la beatificación y canonización, lo que le permitió llevar a cabo el increíble número de 1.338 beatificaciones y 482 canonizaciones -más que todos sus predecesores juntos-. ¿Es prudente que el mismo Papa que puso en funcionamiento esta “fábrica de santos” (cosa que levantó desprecios en la prensa) pueda ser juzgados de acuerdo con sus relajadas normas? También debemos expresar nuestra profunda preocupación por la explotación previsible de esta beatificación por las fuerzas astutas de la opinión mundial. Nos damos cuenta de que estamos observando un curioso silencio aunque se podría esperar una oposición clamorosa si esta beatificación realmente representara una ofensa al prevalente espíritu de la época liberal, mientras que la propuesta de beatificación de Pío XII se ha topado con una implacable campaña de publicidad para pararla a toda costa. Al parecer, la opinión pública mundial mira la beatificación de Juan Pablo II con buenos ojos como una medida que serviría para validar las “reformas del Concilio Vaticano II” que el mundo ha aclamado como una tardía acomodación de una Iglesia retrógrada con el “mundo moderno” de “ libertad” y “ derechos humanos” . Sin embargo, podemos estar seguros, en caso de que la beatificación proceda según lo previsto, que los sectores poderosos de los medios de comunicación no perderán un momento en celebrarla como ejemplo de la hipocresía de la Iglesia, su ineptitud y amiguismo en honrar al Papa que presidió el escándalo de la pedofilia y se negó a juzgar y sancionar al fundador de los Legionarios de Cristo. Sobre este último tema ya hay una exposición de libros y del cine: “Votos de Silencio: El abuso de poder en el papado de Juan Pablo II”, que documenta cómo Maciel fue protegido por los asesores clave del Papa, entre ellos el Cardenal Sodano, el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Martínez, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y el cardenal Dziwisz, actual arzobispo de Cracovia, que fue secretario de Juan Pablo II y confidente más cercano.


CONCLUSIÓN

En medio de lo que la Hermana Lucía de Fátima, ha llamado con razón “desorientación diabólica” en la Iglesia estamos especialmente conscientes de que la beatificación no tiene en absoluto el carisma de la infalibilidad. No establece un culto obligatorio sino simplemente permiso para venerar al Beato si se quiere. En este caso, por lo tanto, nos enfrentamos a la posibilidad real de un grave error en el juicio prudencial provocada por circunstancias contingentes, incluyendo la popularidad y el cariño, que no debería influir en el proceso esencial de la investigación cuidadosa y la deliberación sobre todo en el caso de esta beatificación, con todas sus implicaciones para la Iglesia universal. Una vez más nos preguntamos: ¿Por qué la prisa? ¿Hay tal vez un temor de que a menos que el acto se lleva a cabo de inmediato el veredicto más maduro de la historia podría impedir la beatificación, como seguramente lo hizo en el caso de Pablo VI? Si es así, ¿por qué no dejar que el veredicto se haga en consonancia con la visión de largo plazo que la Iglesia siempre ha considerado en el asunto de las beatificaciones y canonizaciones? Si incluso un gigante como San Pío V no fue canonizado hasta 140 años después de su muerte, no podemos esperar al menos unos cuantos años más a fin de evaluar el legado pontificio más prominente en la decisión de beatificar a Juan Pablo II? ¿la Iglesia no puede esperar hasta los 37 años transcurridos entre la muerte de Pío X y la beatificación de Pío XII en 1951 (seguido por la canonización de 1954)? ¿De hecho, es prudente beatificar ahora -sin una nueva evaluación sobre la base de un milagro único cuya autenticidad está en duda- a un Papa cuyo legado está sin duda marcado por la expansión desenfrenada del mal contra el que San Pío X luchó y derrotó heroicamente en su tiempo? Por todas estas razones, creemos que es justo y apropiado implorar del Santo Padre el aplazamiento de la beatificación de Juan Pablo II hasta un tiempo en que los motivos de este acto solemne se puedan evaluar de manera objetiva y desapasionada a la luz de la historia. El bien de la Iglesia sólo puede ser servido por un retraso prudente, mientras que se puede poner en peligro, por un proceso apresurado, no protegido del error, por el carisma de magisterio infalible de la Iglesia.

Nuestra Señora, Reina de la Sabiduría, Virgo Prudentissima, ruega por nosotros!

Tomado de Panorama Católico


lunes, 28 de marzo de 2011

El mandato cristiano de amar a la Patria

Artículo tomado del blog español de Cantabricus Impetus, llamado "Patria española"; dice lo siguiente:



"Sábado 12 de marzo de 2011

El mandato cristiano de amar a la Patria.


Juan Pablo II, en el último de sus libros, Memoria e identidad, dedica todo un capítulo a hablar sobre el patriotismo:

“Si se pregunta por el lugar del patriotismo en el decálogo –escribe el recientemente fallecido Papa- la respuesta es inequívoca: es parte del cuarto mandamiento, que nos exige honrar al padre y a la madre. Es uno de esos sentimientos que el latín incluye en el término pietas, resaltando la dimensión religiosa subyacente en el respeto y veneración que se debe a los padres, porque representan para nosotros a Dios Creador. Al darnos la vida, participan en el misterio de la creación y merecen por tanto una devoción que evoca la que rendimos a Dios Creador. El patriotismo conlleva precisamente este tipo de actitud interior, desde el momento que también la patria es verdaderamente una madre para cada uno. Patriotismo significa amar todo lo que es patrio: su historia, sus tradiciones, la lengua y su misma configuración geográfica. La patria es un bien común de todos los ciudadanos y, como tal, también un gran deber”.

No se trata de un tema opinable, en el que Karol Wojtyla propone su visión personal sobre el asunto, ni es tampoco una cuestión novedosa, sino que el predecesor de Benedicto XVI se limita a exponer el Magisterio de siempre de la Iglesia sobre la virtud cristiana del patriotismo, sobre el deber cristiano -derivado del cuarto mandamiento de la ley de Dios- de amar a la patria.

El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que el cuarto mandamiento se extiende a los deberes de los ciudadanos respecto a su patria (2199) “El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad”. (2239).

El Concilio Vaticano II, en la Constitución Gaudium et spes y en el Decreto Apostolicam actuositatem, aborda asimismo el tema del patriotismo: “Los ciudadanos deben cultivar la piedad hacia la patria con magnanimidad y fidelidad. En el amor a la patria y en el fiel cumplimiento de los deberes civiles, siéntanse obligados los católicos a promover el verdadero bien común”.

Pío XI, en la encíclica Divini illius magistri, afirma: “El buen católico, precisamente en virtud de la doctrina católica, es por lo mismo el mejor ciudadano, amante de su patria y lealmente sometido a la autoridad civil constituida, en cualquier forma legítima de gobierno”.

León XIII, en Sapientiae christianae enseña que el amor a la patria es de ley natural: “Por la ley de la naturaleza estamos obligados a amar especialmente y defender la sociedad en que nacimos, de tal manera que todo buen ciudadano esté pronto a arrostrar hasta la misma muerte por su patria”.

También han hablado los Romanos Pontífices sobre los pecados, por exceso o por defecto, contra el sano patriotismo. Se peca por exceso incurriendo en nacionalismo exagerado cuando el amor patrio “que de suyo es fuerte estímulo para muchas obras de virtud y de heroísmo cuando está dirigido por la ley cristiana, pasados los justos límites, se convierte en amor patrio desmesurado” (Pío XI. Ubi arcano Dei consilio); pero también se puede pecar, por defecto, de cosmopolitismo: “No hay que temer que la conciencia de la fraternidad universal, fomentada por la doctrina cristiana, y el sentimiento que ella inspira, se opongan al amor, a la tradición y a las glorias de la propia patria, e impidan promover la prosperidad y los intereses legítimos; pues la misma doctrina enseña que en el ejercicio de la caridad existe un orden establecido por Dios, según el cual se debe amar más intensamente y ayudar preferentemente a los que nos están unidos con especiales vínculos. Aun el Divino Maestro dio ejemplo de esta preferencia a su tierra y a su patria, llorando sobre las inminentes ruinas de la Ciudad santa” (Pío XII. Summi Pontificatus).

Santo Tomás de Aquino, en su Suma Teológica, prescribe el culto a la patria: “Aunque de modo secundario, nuestros padres, de quienes nacimos, y la patria, en que nos criamos, son principio de nuestro ser y gobierno. Y, por tanto, después de Dios, a los padres y a la patria es a quienes más debemos. De ahí que como pertenece a la religión dar culto a Dios, así, en un grado inferior, pertenece a la piedad darlo a los padres y a la patria. Y en el culto de la patria va implícito el de los conciudadanos y el de todos los amigos de la patria. La piedad se extiende a la patria en cuanto que es en cierto modo principio de nuestra existencia, mientras que la justicia legal tiene por objeto el bien de la misma en su razón de bien común”. (Suma Teológica - II-IIae (Secunda secundae) q. 101)

Ramiro de Maeztu, en su Defensa de la Hispanidad, recoge las siguientes frases de San Agustín, Padre de la Iglesia: “Ama siempre a tus prójimos, y más que a tus prójimos, a tus padres, y más que a tus padres, a tu patria, y más que a tu patria, a Dios”. “La patria es la que nos engendra, nos nutre y nos educa .Es más preciosa, venerable y santa que nuestra madre, nuestro padre y nuestros abuelos. Vivir para la patria y engrendar hijos para ella es un deber de virtud. Pues que sabéis cuán grande es el amor de la patria, no os diré nada de él. Es el único amor que merece ser más fuerte que el de los padres. Si para los hombres de bien hubiese término o medida en los servicios que pueden rendir a su patria, yo merecería ser excusado de no poder servirla dignamente. Pero la adhesión a la ciudad crece de día en día, y a medida que más se nos aproxima la muerte, más deseamos dejar a nuestra patria feliz y próspera”.

Resumiendo lo hasta aquí visto, el dominico Royo Marín, al tratar en su Teología moral para seglares los fundamentos teológicos del patriotismo, nos ofrece una concisa pero completa síntesis de la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el amor a la patria:

“Cuatro son las principales virtudes cristianas que se relacionan más o menos de cerca con la patria:
a) La piedad, que nos inspira formalmente el culto y veneración a la patria en cuanto principio secundario de nuestro ser, educación y gobierno. En este sentido se dice rectamente que la patria es nuestra madre.
b) La justicia legal, que nos relaciona con la patria, considerando el bien de la misma como un bien común a todos los ciudadanos, que tienen todos ellos obligación de fomentar.
c) La caridad, cuyo recto orden obliga, en igualdad de condiciones, a preferir al compatriota antes que al extranjero.
d) La gratitud, por los inmensos bienes que la patria nos ha proporcionado y los servicios inestimables que continuamente nos presta”.
En cuanto a los deberes generales para con la patria, Royo Marín afirma que “pueden reducirse a uno solo: el patriotismo, que no es otra cosa que el amor y la piedad hacia la patria en cuanto tierra de nuestros mayores o antepasados. Sus principales manifestaciones son cuatro:
a) Amor de predilección sobre todas las demás naciones; perfectamente conciliable, sin embargo, con el respeto debido a todas ellas y la caridad universal, que nos impone el amor al mundo entero.
b) Respeto y honor a su historia, tradición, instituciones, idioma, etc, que se manifiesta, v.gr., saludando o inclinándose reverentemente ante los símbolos que la representan, principalmente la bandera y el himno nacional.
c) Servicio, como expresión efectiva de nuestro amor y veneración. El servicio de la patria consiste principalmente en el fiel cumplimiento de sus leyes legítimas, sobre todo las relativas a tributos e impuestos, condición indispensable para su progreso y engrandecimiento; en el desempeño desinteresado de los cargos públicos que el bien común nos exija; en el servicio militar obligatorio y en otras cosas por el estilo.
d) Defenderla contra sus perseguidores y enemigos interiores o exteriores: en tiempo de paz, con la palabra o con la pluma, en tiempo de guerra, empuñando las armas y dando generosamente la vida, si es preciso, por el honor o la integridad de la patria”.

Según este mismo autor, al sano patriotismo se “oponen dos pecados:
a) Por exceso se opone el nacionalismo exagerado, que ensalza desordenadamente a la propia patria como si fuera el bien supremo y desprecia a los demás países con palabras o hechos, muchas veces calumniosos o injustos.
b) Por defecto se opone el internacionalismo de los hombres sin patria, que desconocen la suya propia con el especioso pretexto de que el hombre es ciudadano del mundo”.

Así pues, ni el nacionalismo exacerbado ni el cosmopolitismo son opciones legítimas para un cristiano, sino pecados contrarios al cuarto de los preceptos del decálogo. Si amar a la patria más que a Dios es idolatría, amar a Dios sin amar a la patria es mentira, porque a Dios se le ama, precisamente, cumpliendo sus mandatos, entre los cuales honrar a la patria es el primero de la segunda tabla de la ley que Yahvé esculpió en el Sinaí. No existe contradicción entre el amor a la patria y el amor a Dios. Contradictorio es, más bien, pretender amar a Dios sin amar a la patria.

José María Permuy Rey,
http://hispanismo.org"

¡No a la teología de la liberación!

Por Madaboute.

El pasado viernes 11 de marzo, con la presencia del ex-Presidente de la República Dr. Tabaré Vázquez (un masón), se presentó el libro del periodista Mauricio Cavallo que se titula "Uberfil Monzón: Cristianismo, martirio y compromiso político". Obviamente el libro trata de ese particular personaje, que es un "sacerdote católico" que adhiere a la Teología de la Liberación, es decir a la secta marxista, que pretende mezclar cristianismo con comunismo, dos cosas diametralmente opuestas.
El periodista Mauricio Cavallo dijo admirar profundamente la vida y obra de Uberfil Monzón, quien lo tiene como su ejemplo y por eso escribió dicho libro. El lanzamiento del mismo se llevó a cabo en el Ateneo de Montevideo y estuvo a cargo de la "Senadora" Lucía Topolansky (la terrorista que es esposa del tupamaro que se cree "Presidente") y del Ministro de Turismo Héctor Lescano; obviamente también estuvieron presentes el "presbítero" Uberfil Monzón y el autor del libro. También concurrieron a ese nefasto acto, el Ministro del Interior Eduardo Bonomi (otro terrorista), la Diputada Susana Pereyra y algunos representantes de distintas "congregaciones religiosas", o sea otros traidores a la Santa Iglesia, que se pasaron a la terrorífica secta de la Teología de la Liberación, otro producto más del Conciliábulo Vaticano II.
Uberfil Monzón fue el primer "sacerdote" de la Iglesia Católica (de la Iglesia Conciliar, en realidad) que ocupó un cargo en un gobierno de izquierda (algo totalmente hereje; la fe católica es incompatible y rotundamente opuesta a toda forma de izquierda, sea socialismo, comunismo, socialismo autogestionario, nacional-socialismo, etcétera), siendo Director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), durante todo el gobierno del masón Tabaré Vázquez. Actualmente Uberfil Monzón es Presidente Honorario del Patronato de Liberados y Encarcelados e integra el Comité de Ética del Frente Amplio. O sea, que es nuestro rotundo enemigo, en especial mío, que integro justamente el Comité de Ética del Fondo Amplio.
Este seudo-cura llamado Uberfil Monzón, durante la década del sesenta del siglo pasado colaboró completamente con los tupamaros, especialmente con ciertos estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad marxista de la República, entre quienes se encontraba Lucía Topolansky. En la década del setenta integró los sectores "aperturistas" de la Iglesia Católica, propiciando el famoso "aggiornamiento", o sea que en definitiva es un progre, o dicho en palabras más severas y rotundas: ¡un tremendo HEREJE!
Si bien no integró el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), como mencioné, los apoyó completamente y los ayudó muchísimo, siendo encerrado en la República del Paraguay por el dictador católico y anti-comunista Alfredo Stroessner Matiauda (como Augusto Pinochet, en Chile y Jorge Rafael Videla en Argentina, si bien se los puede considerar "héroes" en la lucha contra el comunismo, NO se los puede considerar de modo alguno como verdaderos "Héroes cristianos" porque lamentablemente eran liberales). En Paraguay, supuestamente Stroessner lo torturó.
Cuando retornó la "democracia" en Uruguay, después del 1 de marzo de 1985, Uberfil comenzó a recibir distintas ofertas para participar en cargos políticos, como por ejemplo en la Dirección de un Centro Comunal Zonal (ahora Alcaldía), candidatura para Edil de Montevideo o para Diputado; todas esas ofertas afortunadamente las rechazó, pero sin embargo nunca dejó de ayudar a los izquierdistas. En este horroroso libro (que no lo leí, ni lo leeré), se hace apología de la teología de la liberación, se elogia al Conciliábulo (o se lo critica diciendo que debería ser aún más aperturista), se nota como se quiere hacer una nueva religión mundial que sea la idónea para el Nuevo Orden Mundial (el Novus Ordo Missorum es para el Novus Ordo Seclorum), que se trataría de la religión de la Iglesia Conciliar Extremista, o dicho de otro modo más drástico: la Sinagoga de Satanás, que ahora dominaría el mundo. Y al final del libro, se presenta una extensísima y aberrante entrevista, en la cual Uberfil Judeón (digo Monzón), apoya claramente la abolición del celibato sacerdotal y la democratización de la Iglesia. También muestra su postura en lo que se refiere a la minoridad infractora, expresando que la culpa es de los capitalistas. El Ministro Lescano dijo en el prólogo de la obra, que es un libro que merece ser leído, porque "está relatado de forma ágil, amena, emotiva, realista y nos da la posibilidad de conocer un sacerdote uruguayo que jugó su vida por los derechos humanos, por la libertad y por la justicia." Pero yo Madaboute os digo: NO lean ese aberrante libro, si uno de ellos cae en sus manos, quémenlo, porque sólo dice MENTIRAS de un lobo disfrazado de cordero, siervo del Príncipe de la mentira, es decir Satanás. Compatriotas: digámosle NO a la teología de la liberación. ¡Uruguay es un país CATÓLICO! ¡Arriba el Sagrado Uruguay! ¡VIVA CRISTO REY Y EMPERADOR!

sábado, 26 de marzo de 2011

In Memoriam a Monseñor Marcel Lefebvre

sábado 26 de marzo de 2011

In Memoriam a Marcel Lefebvre

Ayer se cumplieron los veinte años del deceso del gran luchador de la Cristiandad, defensor de la Fe y la Tradición, el gran Monseñor Marcel Lefebvre. ¡He aquí el homenaje del Club Monárquico de Río Branco, El Cuartito del Fondo, y todo el Fondo Amplio hacia tan grande figura!
Y para complementar el homenaje, lo que dice la SXS:

"Viernes 25 de marzo de 2011

Homenaje a Monseñor Marcel Lefebvre

IN MEMORIAM.
Monseñor Marcel Lefebvre fue Arzobispo-Obispo emérito de Tulle y el fundador de la impresionante Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). La SXS homenajea a esta gran figura, defensor ferviente de la Tradición (que se enfrentó a los errores del Conciliábulo Vaticano II), a veinte años de su fallecimiento.
Tourcoing, Francia-29/11/1905-a-Martigny, Suiza-25/3/1991.
Homenaje de Crux et Gladius: haga clic aquí y vea el video.
Monseñor Marcel Lefebvre: ¡Presente!

1 comentarios:

Madaboute dijo...

¡Viva Monseñor Marcel Lefebvre!


viernes, 25 de marzo de 2011

Día del bebé por nacer: ¡NO más abortos!



Hoy se celebra el día internacional del niño por nacer; en este día, los medios de comunicación masivos (la televisión principalmente) NO se expresan. Se callan, no hablan. Si fuera el día intenacional de la mujer o de los trabajadores, nos bombardearían con su demagogia, y su sarta de mentiras pero hoy es día de "fachos", según ellos. ¡En fin! He aquí el discurso del Príncipe Nicus, nuestro Presidente:

"Viernes 25 de marzo de 2011.

Día internacional del feto



Por Nicus.
Hoy 25 de marzo—día de San Dimas el buen ladrón y la Anunciación de María—del año de Nuestro Señor 2011, se celebra otro día más del feto y el embrión, es decir del niño que aún no ha nacido, tan querido por la mayoría de la gente, pero tan despreciado y reducido a la simple consideración de “tejido”, “cosa” o “animal salvaje” por los abortistas. ¿Quiénes son los abortistas? ¡Gente atroz sin duda!, ya que el aborto inducido es un asesinato atroz, y tanto la “madre” (mujerzuela abortista) que asesina a su hijo, como su “pareja” que la induce a abortar, como el “médico” que ejerce tal acto aberrante de homicidio sangriento, son todos unos rotundos ASESINOS. Y el quinto Mandamiento nos enseña claramente, que NO debemos matar; este gran Mandamiento no debe ser malinterpretado, pues cuando Dios nos prohíbe matar, obviamente se refiere a no matar seres humanos inocentes; no dice que no podamos matar microorganismos (cosa que hace nuestro sistema inmunológico para defendernos), ni dice que no podemos matar plantas y animales para comer, no nos impide la caza, no nos impide la pesca, no nos impide el toreo, ni tampoco nos impide matar seres humanos en ciertas circunstancias, como:
1. En la guerra justa.
2. En la legítima defensa.
3. O en la justa aplicación de la pena de muerte.
Yo no digo que estoy a favor de la pena de muerte, pero prefiero mil veces que se mate a un homicida malvado que causó mucho daño y dolor—después de un juicio justo y el debido proceso—antes que se asesine a sangre fría a un inocente que no tiene más pecado que el original. ¿No es acaso mucho peor matar a un inocente feto, que a un malvado delincuente? Cualquier persona lógica no dudaría en responder que sí, pero infelizmente vivimos en el mundo del revés, en donde: ir a la guerra para defender a Dios, la Patria y al Rey está mal, pero si es por petróleo, está bien; perseguir a los “homosexuales”—o mejor dicho, sodomitas—está mal, pero legalizarles “uniones concubinarias” o “matrimonios”, o ¡peor aún!, permitir que “adopten” niños (para violarlos obviamente) está bien; consumir alcohol está mal (¡y lo digo yo que soy abstemio!), pero marihuana está bien (¡lo perfecto para la izquierda!); matar a un toro, un bichito o una plantita está mal, pero matar a un bebito inocente que ni siquiera nació, ¡eso está perfecto! Lo mismo que con los pacientes terminales, que los matan para “terminar con su sufrimiento”.
Hoy 25 de marzo, se celebra este importantísimo día en defensa de la vida humana de los inocentes, porque es el día de la Anunciación de María, es decir que se festeja cuando el arcángel Gabriel le anuncia a ella que va a ser la Madre de Dios. Y todos los católicos—sin excepción—somos rotundamente anti-abortistas, porque el aborto es una atrocidad y punto. NO hay lugar para la discusión. NO importa tu opinión, ni la mía, sólo importa la vida de un inocente. ¿Qué importa si equis persona está a favor del aborto por hache o por ve? ¡No interesa en lo más mínimo! A Dios no le interesa tus estúpidas excusas, abortista, cállate y obedece a Dios. ¡Basta de infamia! ¡Paremos con el genocidio! ¡NO más abortos bajo circunstancia alguna!
Basta ya de tanta demagogia, basta de las típicas excusas de “y si sale Down”, “pero un hombre me violó”, “soy demasiado pobre”, etcétera, etcétera, etcétera: ¡NO importa! NADA justifica el aborto. Y es inmoral que un Estado permita la legalización del aborto en “ciertas circunstancias” (como el nuestro lamentablemente lo permite), es una mentira, un cuento chino (y con esto inauguro mi sección de “cuentos chinos” en este blog), que “al legalizar los abortos se disminuirá la cantidad de abortos”. En todos los países en los cuales el aborto es legal, el mismo ha aumentado exponencialmente. Todo lo que estoy expresando aquí es una sarta de obviedades, pero en un mundo cloroformizado, narcotizado, adormecido como éste, debemos hacer ruido para despertarlos, como un irritante despertador que suena por la mañana y lo hace a uno levantarse rápidamente, ya que el mismo se encuentra en una habitación contigua a la que uno duerme…
Y al expresar todo esto, las feministas me van a venir con su típico “ñe ñe ñe”, pero eso a mí no me importa: ¡Abran los ojos! La mujer verdadera es madre, no ramera abortista, pues la mujer que aborta—ejerza o no la prostitución—es una ramera. De ahí que el feminismo es lo peor que hay, tanto para la mujer como para el niño y también para el hombre honesto (no para el jodedor, es decir el judeo-masón que lucra con el sistema global liberal-marxista-fascista-feminista-maricón, anti-vida y opresor); y junto con el feminismo está, por supuesto, la trampa de los “métodos anticonceptivos” artificiales como: el Diu abortivo, la pastilla del día después abortiva, las pastillas de los días de antes (que hacen cualquier cosa con el ciclo reproductor femenino, además de ser inmorales) y el inmoral tan extendido e idolatrado preservativo masculino o condón: ¡uno de los inventos más inmorales de toda la historia! Todos esos “métodos anticonceptivos” son artificiales, inmorales, anti-naturales y aberrantes; y no lo digo yo—que no sé nada de eso por experiencia propia—sino que lo dice el Magisterio infalible de la Santa Iglesia Católica. Todos esos aberrantes “métodos” se enmarcan dentro de lo que se conoce como “ideología de género”, que es un pensamiento izquierdista aberrante y antinatural, basado en una irracional igualdad, que dice que el hombre es igual a la mujer. ¡Cómo que va a ser igual! ¡Acaso no tenéis ojos, ustedes los que dicen semejanza barbaridad!
Esa clase de irracionalidad—de la cual nuestra sociedad actual está impregnada hasta niveles nauseabundos—es la que lleva a las personas a enceguecerse con el aborto, colocándolo como un especial “derecho” de la “mujer”. Para los feministas los derechos de la mujer serían, sin ser exhaustivo: “si el hombre usa el pelo corto, la mujer tiene que usar el pelo corto”, “si el hombre usa pantalón, la mujer tiene que usar pantalón”, “si el hombre trabaja fuera del hogar, la mujer tiene que trabajar fuera del hogar”, y por supuesto, la “mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo” (o sea a matar a su HIJO, que es un feto inocente totalmente dependiente de su MADRE y que NO es parte del cuerpo de ella; y cabe aclarar aquí además: ¿desde cuándo las personas—hombre o mujer—tienen “derecho” a decidir sobre su cuerpo? ¡No!, tu cuerpo es creación de Dios y sólo Él decide), y también habría que agregarle: si el hombre se tira de un puente, la mujer también tiene derecho a tirarse de un puente; con ese razonamiento fue que algunas mujeres comenzaron a fumar, como sus maridos, como si eso fuera algo muy bueno. Lo mismo que en el adulterio, que es un acto impuro; en lugar de pedir la anulación matrimonial (no el divorcio que es otra joda), las feministas decidieron también cometer adulterio. En fin, ¡igualdad al extremo!, ¡igualdades absurdas!
Y apoyando a las feministas—muchas de ellas lesbianas—están los maricones, los travestis, los pederastas, los comunistas, los anarquistas y toda la misma basura de siempre. Y por detrás de todo eso, ¿quién está? Adivinen…. ¡La ONU con su OMS!, y con sus “derechos humanos”, “derechos de la mujer”, “derechos del niño” (¡qué contradicción!); quien a su vez está controlada por la judeo-masonería, por el Bilderberg y los Iluminati, que son la cumbre del poder malévolo que casi domina la totalidad del mundo. Los objetivos de ellos son: DESTRUIR la familia (para eso necesitan del aborto, la eutanasia, el divorcio, la unión concubinaria, el “matrimonio” homosexual, el feminismo, la anti-concepción, la pornografía, etcétera, etcétera, etcétera), para así destruir las naciones occidentales y cristianas; de paso destruir la raza blanca que tanto odian con el aborto (porque el aborto afecta en su mayoría a blancos; sólo basta con fijarse los países que tienen legalizado el aborto para darse cuenta) y la mestización (algo que es racista, desde el punto de vista negativo, porque destruye las razas). De esa forma, siguiendo sus Protocolos, es que finalmente los sionistas lograrán afirmar su reinado sobre la Tierra y con ellos el Reinado de Satanás; ¡pero no lo lograrán, porque Nuestro Señor Jesucristo va a regresar! ¡SÍ A LA VIDA! ¡NO AL ABORTO! ¡VIVA LA VIRGEN MARÍA! ¡Y SU HIJO VIVA CRISTO REY!"

jueves, 24 de marzo de 2011

Revista N°2 de Voces del Fondo

Dice el Nicus en su blog:

"Miércoles 23 de marzo de 2011

Voces del Fondo: Revista 2.

Os anuncio que salió el segundo número de la revista "Voces del Fondo", para seguir dándole voz a quienes NO tienen voz.
Este número trata de la desgracia en el Imperio de Japón, del Apocalipsis y de la polémica mediática sobre el supuesto video de un supuesto grupo de militares, que amenazaron al Pepe. Haga clic aquí para leer la revista. ¡Viva Cristo Rey!"
Y yo les digo: ¡Lean la Revista! ¡VIVA CRISTO REY!

miércoles, 23 de marzo de 2011

Organizaciones Carlistas

He aquí los enlaces a las dos agrupaciones principales del Carlismo en España: la Comunión Tradicionalista Carlista (CTC) y la Comunión Tradicionalista (CT). Esta última reconoce a Don Sixto Enrique de Borbón-Parma y Bourbon-Busset como Regente del Carlismo.

Comunión Tradicionalista Carlista:
Comunión Tradicionalista:

¡Arriba el Carlismo! ¡Arriba la Hispanidad! ¡VIVA CRISTO REY!

Dos noticias malas y una buena


Aquí os dejo tres noticias: dos malas y una buena. La primera es sobre el escandaloso apoyo que hace un "obispo" a la basura sodomita (artículo extraído de Catolicidad); la segunda noticia es sobre la lamentable internacionalización de la guerra en Libia, ya que además de que civiles inocentes mueren en la guerra civil, ahora también morirán en manos de los mismos desgraciados de siempre de la ONU (también sacado de Catolicidad); y por último, ¡la buena noticia!, sacada de Crux et Gladius, que es sobre los crucifijos en las escuelas públicas de Europa:

1-"Viernes 18 de marzo de 2011.

ESCANDALOSO APOYO AL LOBBY GAY DE UN DESLEAL OBISPO MEXICANO

El modernista obispo de Saltillo oficiará una Misa en un foro de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales


Mons. Raúl Vera fue gran amigo de Mons. Samuel Ruiz

Parece evidente que la diócesis mexicana de Saltillo tiene la desgracia de contar como obispo con un dominico que no tiene el menor interés en ser fiel a la doctrina católica sobre la homosexualidad. La noticia que ha dado Aciprensa, y que recogemos nosotros, debería de conllevar la actuación inmediata de la Santa Sede para poner fin a un escándalo que puede afectar, y más de lo que se puedan pensar, a multitud de fieles, que no podríamos entender que se consienta a un obispo hacer de su capa un sayo. Porque no me negarán ustedes que ver a un obispo católico apoyando al lobby gay es un escándalo.


Alguien, y con urgencia, tiene que informar a Benedicto XVI de lo que ocurre en esa diócesis mexicana. Y todos esperamos que el Santo Padre actúe en consecuencia. Y es que cuando el heterodoxo de turno es un obispo, nadie salvo la Santa Sede puede intervenir. La Conferencia Episcopal de México no tiene capacidad alguna de evitar que Mons. Raúl Vera López haga lo que está haciendo. Como mucho podrían emitir una nota distanciándose de la actitud escandalosa de su colega de episcopado. Y no estaría mal que así lo hiciera. Pero es el Papa quien puede intervenir. Y creo que somos muchos los fieles que pensamos que cuanto antes lo haga, mejor.


Luis Fernando Pérez Bustamante
Cor ad cor loquitur
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Mons. Vera a favor de la comunidad que pretende
combatir la moral católica, además apoyó uniones gay


La diócesis mexicana de Saltillo y su obispo Mons. Raúl Vera López, respaldan, anunciándolo en su web, el 4º «Foro de Diversidad Sexual, Familiar y Religioso», que se llevará a cabo en Saltillo del 25 al 27 de marzo de 2011. Lo organiza la comunidad «San Elredo», un grupo LGBT que -contradiciendo las enseñanzas de la Iglesia- quiere «erradicar lo que algunos sectores de la Iglesia (N. de C: es decir los sectores fieles) piensan acerca de la homosexualidad», y especialmente «que los actos homosexuales son opuestos a Dios».
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(Aci/InfoCatólica). Marzo 14 de 2011. El evento auspiciado por la diócesis de Saltillo, en el estado de Coahuila, incluye en el programa eventos como la presentación de fragmentos del libro “Papá, mamá soy gay” de la autora Rinna Riesenfeld Robinson, “Las Dos Mamis, Activismo Virtual”, y la obra de teatro “El crimen por amor no paga, pero reconforta”.

La conferencia “La homosexualidad vista desde la Iglesia”, será presentada por “fray” Julián Cruzalta, un falso sacerdote que se presenta como fraile dominico y como “capellán” de la organización “Católicas por el derecho a decidir”, que promueve la aceptación del aborto en la Iglesia. La Orden de Predicadores en México (Dominicos) a la que pertenece el propio Mons. Vera López, ha advertido repetidamente que Cruzalta abandonó la congregación durante el diaconado y jamás fue ordenado sacerdote.

La Misa de clausura del evento será presidida por Mons. Raúl Vera López el domingo 27 a las 3:00 p.m.

Desde hace nueve años, San Elredo, que tiene menos de 20 miembros según afirma su fundador, el sacerdote norteamericano Robert Coogan, pese a oponerse a la doctrina católica y a la protesta de numerosos sacerdotes y fieles, es reconocida como ministerio para homosexuales por la diócesis, cuenta con oficinas en el interior del obispado y sus actividades son incluidas en los planes pastorales diocesanos.

El apoyo del obispo al grupo LGTB

En octubre de 2008, en una columna de opinión escrita para el diario español La Torre, el Obispo de Saltillo señaló que “el enfoque de nuestro trabajo con el grupo, que tomó el nombre de San Elredo, fue el crear una comunidad que, dependiendo de la Diócesis, realizara un trabajo pastoral con la comunidad Lésbico-gay de la ciudad de Saltillo. También desde un principio hemos querido que fuera abiertamente conocida entre los demás grupos de pastoral y que se hiciera presente en todo el trabajo diocesano, cosa que ha sucedido, no sin dificultad”.
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En su artículo, Mons. Vera explicaba que uno de los momentos críticos con San Elredo fue “acompañarlos cuando se desató una campaña homofóbica de parte de los buenos católicos, para impedir la legalización de las uniones entre personas de la comunidad lésbico-gay”. El Obispo, en efecto, apoyó (contrariando la moral católica) la legalización en Coahuila de las uniones de parejas del mismo sexo.

Mons Vera usa la bandera gay (¡¡!!) en misas para el grupo LGBT

“Tuve que aceptar lo que me vendría encima de parte de los buenos católicos que me acusaron ante la Nunciatura, pero salí a la defensa de su dignidad y los derechos que como ciudadanos también tenían (los homosexuales)”. “Desgraciadamente”, escribió además, “es de parte de los grupos católicos y cristianos de otras confesiones, de donde estas personas padecen más discriminación”.

En su artículo el Obispo de Saltillo describía algunas de las actividades que organiza el grupo y señala que “las invitaciones para estas actividades las hacen en los cafés o centros nocturnos a donde acuden miembros de la diversidad sexual, además de instancias oficiales de comunicación diocesana”.

"Nunca nos dejarán casarnos por la Iglesia.."

Noé Ruiz Malacara, Coordinador General de la organización, señaló recientemente en una entrevista periodística que aunque “sabemos que nunca nos permitirán casarnos por la Iglesia... y no deseamos entrar de blanco al altar”, “nos interesa más el reconocimiento legal, que podamos tener los mismos derechos y protección de nuestra pareja”, porque “la Iglesia aún es muy cerrada”.
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El P. Coogan, fundador y coordinador espiritual de San Elredo reveló en abril de 2010 a la Revista “Portavoz”, de los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila, que decidió fundar el grupo por iniciativa de dos jóvenes homosexuales que “pensaban que yo como norteamericano iba a ser más comprensivo y tolerante”. En la misma entrevista (criticando la moral que predica la Iglesia de Cristo), el sacerdote, originario de Nueva York, declaraba que
“a la postura oficial de la Iglesia le falta revisión (sic). La última vez que se hizo fue en 1970, que es una postura de tolerancia, pero no va más allá de tolerancia, no dice más. En los años 70 la ciencia todavía decía que la homosexualidad era una enfermedad mental, que los homosexuales son perversos, inmaduros, que pueden ser corregidos en su orientación, y muchos mitos que tristemente todavía existen en las calles, mucha gente todavía tiene fantasías erróneas de lo que es la homosexualidad. Hoy en día entendemos la homosexualidad de otra manera, es una orientación distinta, humana, válida (sic). La persona homosexual es una persona sana (sic). ¿Quién puede decir que la homosexualidad está mal? (recontra-sic)”
Respecto del grupo, Coogan admitió que “por lo regular son como 20 personas, realmente nunca crece”... “muchas personas vienen con todo tipo de equipaje emocional, pero una vez que se sienten bien, participan durante un tiempo y luego continúan con sus vidas y ya no vienen al grupo”. Un mes antes, en una entrevista concedida al Diario Zócalo de Saltillo, Coogan se manifestó a favor de la adopción de niños por parte de homosexuales.

Fuente: InfoCatólica. Paréntesis de CATOLICIDAD.
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7 comentarios:

Anónimo dijo...

Verdaderamente escandaloso. ¡Que Roma actúe ya! Es urgente parar esto.

Anónimo dijo...

EN CAMBIO EN ESPAÑA:

Obispo Auxiliar de Madrid celebrará Misa en capilla profanada por gays

MADRID, 17 Mar. 11 / 12:01 pm (ACI)

El Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. César Franco, presidirá una Misa en la capilla del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en desagravio por la profanación del 10 de marzo perpetrada por unos 70 jóvenes de los cuales algunas muchachas se desnudaron de la cintura para arriba, alrededor del altar.

Según señala el diario español ABC, una alumna de la facultad de económicas que fue testigo de los hechos y que estaba rezando en la capilla, dijo que dos de las jóvenes alrededor del altar "hicieron alarde de su tendencia homosexual".

En el lugar los agresores leyeron textos y frases que, decían, eran de autores cristianos sobre la mujer. También dieron lectura a un manifiesto con afirmaciones y juicios contra la Iglesia y sus enseñanzas y pusieron carteles en los tablones de anuncio de la entrada a la capilla, y en los bancos de la misma. Todo fue fotografiado y filmado.

La Misa que preside Mons. César Franco este viernes 18 de marzo se celebrará a la 1:30 p.m. luego de la invitación que le hiciera el Capellán, P. Rafael Hernando, según indica la Pastoral Universitaria.

El Arzobispado de Madrid condenó los hechos del 10 de marzo y envió una queja al Rectorado de la UCM que también repudió lo ocurrido e inició una investigación para identificar a los responsables.

Un portavoz del Rectorado, señala ABC, aseguró que "hay una buena sintonía con el Arzobispado de Madrid".

El Rector de la UCM, Carlos Berzosa, "respeta y apoya" la Misa de este viernes y ha expresado su compromiso con el Arzobispado a "velar por que no se produzca ningún tipo de incidentes", según dijeron fuentes del Rectorado a la agencia Efe.

Anónimo dijo...

FUERA YA QUE SALGA EL PUEBLO MEXICANO CATOLICO A SACAR A PATADAS A ESTE HEREJE K EL PAPA LO SEPARE YA!!!!
ESTO ES DEMONIACO a quer ignorancia se puede llegar

Raúl Vera es un servidor de Satanás. ¡De eso no cabe duda!
¡Qué vuelva la Santa Inquisición ya, por favor!
Estoy pensando en enviarle una carta al Papa, para pedirle una Santa Cruzada; ¿alguien sabe el correo electrónico del Vaticano?
Aquí hay otros ejemplos de violencia anti-cristianas y blasfemias: http://gonellismo.blogspot.com/2011/03/violencia-anticristiana-y-blasfemias.html, donde exhorto a una Cruzada; e incluso mi blog ha sido objeto de ataques por hackers marxistas (http://gonellismo.blogspot.com/2011/03/la-violencia-virtual-marxista-ataca.html), que sospecho que sean de aquí de Uruguay. Se ve que no les gustó que mis amigos y yo hayamos apoyado, firmado y difundido la campaña de la TFP chilena para detener la ley anti-discriminación. Por cierto, buscando por internet, me enteré de que lamentablemente los malvados se salieron con la suya: ¡aprobaron esa aberrante ley! (http://www.radiomitos.cl/magazin/?p=2570).
¡Saludos desde Uruguay!

Catolicidad dijo...

Estimada Estela:

No podemos publicar su escrito que lanza acusaciones a otros jerarcas de la Iglesia y que repite meras acusaciones leídas solamente en la prensa. Si tiene usted pruebas reales y verdaderamente fundadas de lo que dice debería de presentarlas a quien corresponda.

Lo que en nuestra nota se reproduce lo reconoce la página web de Mons. Vera, por lo que a reconocimiento de hechos relevo de pruebas.

No hace falta que usted repita difamaciones contra otros para defender a Mons. Vera, cuando es el propio obispo quien reconoce los hechos.

¿O es correcto apoyar un grupo LGTB que difunde que la práctica del homosexualismo no se opone a la voluntad de Dios? No se trata, como usted imagina, de mera caridad para con los homosexuales y de acercarlos a Dios y buscar que vivan de acuerdo con sus mandamientos. Si así fuera seríamos los primeros en aplaudirlo. Esa labor la hacen otras diócesis y otros sacerdotes y merecen todo nuestro respeto y apoyo. Basta ver la nota de arriba y leer las palabras textuales de ellos. Así el P. Coogan, fundador y coordinador espiritual de San Elredo (grupo que avala Mons. Vera) afirma que la homosexualidad es una orientación "válida" como cualquier otra y que la Iglesia está mal, que su doctrina es incorrecta pues le falta una "revisión" de la misma. El obispo emplea banderas "gay" en sus liturgias y el grupito de San Elredo sostiene que los actos homosexuales no se oponen a la voluntad de Dios.

La Iglesia no está contra el homosexual pero sí contra la homosexualidad. Ni un obispo ni un sacerdote pueden contradecir la doctrina de Cristo que custodia la Iglesia. La caridad está en tratar de ayudar al errado y no en confirmarlo en sus errores.

La Iglesia es intolerante en los principios porque cree pero es tolerante en la práctica porque ama. Quienes pierden la fe en esa doctrina son tolerantes en los principios porque ya no creen pero son intolerantes en la práctica porque ya no aman.

La verdadera caridad busca ayudar al errado a rectificar o al pecador a no pecar, nunca los confirma en sus errores o en sus pecados, traicionando los principios, la doctrina y la moral.

Todo lo anterior puntualiza sus señalamientos.

Agradecemos su comentario.

Un abrazo en Cristo
Atte
CATOLICIDAD

Anónimo dijo...

Mail del Papa:

benedictoxvi@vatican.va

Gracias anónimo por el e-mail del Papa.





2-"Domingo 20 de marzo de 2011
COMIENZA LA GUERRA: COALICIÓN LIDEREADA POR EE. UU., FRANCIA Y REINO UNIDO INICIÓ ATAQUE AÉREO A LIBIA.


La coalición encabezada por Estados Unidos, Francia y Reino Unido inició, este sábado, el bombardeo de objetivos militares libios a fin de establecer la zona de exclusión aérea que fue decretada por la Organización de Naciones Unidas. La coalición inició las maniobras tras la cumbre que se celebró en París donde los jefes de gobierno de varias naciones se reunieron para acordar medidas contra el gobierno de Gadafi. “Nuestro compromiso es a largo plazo: no permitiremos que el coronel Gadafi y su régimen continúen desafiando la voluntad de la comunidad internacional y que menosprecie de esa manera a su pueblo”, se señaló en un comunicado presentado tras la cumbre. Las operaciones se llevaron a cabo no obstante que horas antes de la ofensiva Gadafi ordenó parar los ataques contra los rebeldes en Bengasi. Se adujo que no respetó ese acuerdo, sin embargo el régimen de Gadafi acusó a sus oponentes libios de maniobrar para aparentarlo y dar pie al ataque de la coalición.



El Pentágono informó que se han lanzado, desde barcos y submarinos, más de 112 misiles Tomahawk logrando alcanzar más de 20 objetivos y que Italia y Canadá se han sumado a las operaciones. Gadafi señaló que el ataque es injustificado "contra el que el pueblo libio luchará" y amenazó con convertir el Mediterráneo en un "verdadero campo de batalla".

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia señalo que: "Unidades de la fuerza aérea de varios países comenzaron acciones militares en Libia este 19 de marzo. Moscú lamenta estas acciones militares".



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Publicado por Catolicidad en 02:28
Etiquetas: Libia, Noticias
1 comentarios:

Anónimo dijo...

Pobres libios civiles. No sabrán identificar si las bomba que les mata es de Gadafi o de la Coalición.

Los países de la Coalición apenas se dan cuenta que la represión de Gadafi contra su pueblo es intolerable ¡¡después de 42 años!! ¡¡¡¡Vaya que se han tardado estos "despistados"!!!!
20 de marzo de 2011 03:14"

3-"20/03/2011

Corte de Estrasburgo: Los Crucifijos se quedan en las escuelas.

Vaticano:con el crucifijo,el tribunal europeo respalda la libertad religiosa

19-03-2011 5-53-50

Una decisión que hace historia

  • (ZENIT.org).- La sentencia que ha emitido este viernes el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo a favor de la exposición del crucifijo en las escuelas de Italia ha recibido el aplauso de la Santa Sede por considerar que se trata de una decisión que "hace historia" en el reconocimiento de la libertad religiosa.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha emitido una declaración para manifestar la "satisfacción" del Vaticano al haber leido esta "sentencia sumamente comprometedora".

091201 MADRID Crucifijo en un aula del colegio Santa Maria del Carmen PUBLICO Reyes Sedano"La Gran Sala de hecho ha contradicho desde todos los puntos de vista una sentencia de primera instancia, adoptada por unanimidad por una Cámara del Tribunal, que suscitó no sólo el recurso del Estado Italiano, sino también el apoyo de numerosos Estados europeos, como nunca antes había sucedido, y la adhesión de muchas organizaciones no gubernamentales, expresión de un amplio sentimiento de la población".

Un caso histórico
Los países que oficialmente han apoyado a Italia son Armenia, Bulgaria, Chipre, Grecia, Lituania, Malta, Mónaco, Rumanía, Federación Rusa y San Marino, así como Albania, Austria, Croacia, Hungría, Moldavia, Noruega, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Ucrania.

El caso había sido planteado al Tribunal de Estrasburgo por Soile Lautsi, ciudadana italiana de origen finlandés, que en el año 2002 había pedido a la escuela estatal "Vittorino da Feltre" de Abano Terme (Padua), en la que estudiaban sus dos hijos, que quitara los crucifijos de las aulas. La dirección de la escuela se negó por considerar que el crucifijo forma parte del patrimonio cultural italiano, y posteriormente los tribunales italianos dieron razón a este argumento.

Sin embargo, una sentencia en primera instancia del Tribunal de Estrasburgo decidió por unanimidad imponer la expulsión de los crucifijos de las escuelas italianas y condenó al gobierno italiano a pagar a la mujer un resarcimiento de 5.000 euros por daños morales.
Aquella primera sentencia de la historia de ese tribunal en materia de símbolos religiosos en las aulas de clase consideró que la presencia del crucifijo en la escuela constituye "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de los alumnos".

Crucifijo-escuela3Ante el recurso presentado por el Estado italiano, la Gran Sala del Tribunal europeo ha contradicho radicalmente aquella primera sentencia, estableciendo por 15 votos a favor y 2 en contra, que la presencia de los crucifijos en las aulas no constituye "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos" ya que "no subsisten elementos que puedan probar que el crucifijo influye eventualmente en los alumnos".

Los derechos no están en contra de la libertad religiosa
El padre Lombardi explica en su declaración que el Tribuna Europeo de Derechos Humanos "reconoce a un nivel jurídico sumamente autorizado e internacional que la cultura de los derechos del hombre no debe ponerse en contraposición con los cimientos religiosos de la civilización europea, a los que el cristianismo ha dado una contribución esencial".

"Se reconoce, además, según el principio de subsidiariedad, que es un deber garantizar a cada país un margen de aprecio del valor de los símbolos religiosos en la propia historia cultural y en la identidad nacional y del lugar de su exposición (como ha sido confirmado en estos días también por sentencias de tribunales supremos de algunos países europeos)", en referencia a Italia y Austria.

"En caso contrario, en nombre de la libertad religiosa, se tendería paradójicamente a limitar o incluso a negar esta libertad para excluir de la vida pública toda manifestación --advierte el portavoz vaticano--. De este modo, se violaría la misma libertad, obscureciendo las identidades específicas y legítimas. El Tribunal sentencia, por tanto, que la exposición de la identidad cultural y religiosa de los países de tradición cristiana".

TRIBUNAL EUROPEO CONTRARIO A LA EXHIBICIÓN OBLIGATORIA DE CRUCIFIJOS EN AULAS"La nueva sentencia de la Gran Sala es bienvenida también porque contribuye eficazmente a restablecer la confianza en el Tribunal Europeo de Derechos del Hombre por parte de una gran parte de europeos, convencidos y conscientes del papel determinante de los valores cristianos en su propia historia, pero también en la edificación de la unidad europea y en su cultura de derecho y de libertad", concluye la declaración vaticana.

1 opiniones:

Príncipe Lord Nicus dijo...

¡Qué bueno!
Lástima que aquí en Uruguay, en las escuelas, liceos y universidades públicas, no sólo está prohibido el crucifijo sino que está prohibido HABLAR de religión católica (otras se puede), porque Uruguay es un país laicista (peor que laico) y sus dirigentes se jactan de ser el estado más secular de América. Desde J.P. Varela, pasando por José Batlle y Ordóñez y todos esos masones Uruguay ha sido dominado por la secularidad y la irreligión, así como por una política impregnada de marxismo y liberalismo.
Lamentablemente mi país está plagado de masones, que oprimen a los católicos. Desde 1917 nos quitaron la confesionalidad del Estado, impusieron el Registro Civil, el "matrimonio" civil, el divorcio, la secularización de los cementerios, etcétera.
Por lo que tengo entendido ahí en Chile por lo menos, demoraron mucho más en aprobar el divorcio y todas esas porquerías. ¡En fin, me da asco ver en lo que han convertido los judeo-masones a mi querido país!

¡Arriba el crucifijo en TODOS los países! ¡En todas las escuelas! ¡NO a la educación laicista! ¡Por la confesionalidad del Estado Uruguayo! ¡VIVA CRISTO REY Y EMPERADOR!
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